Elegimos este hotel porque ya no encontrábamos más opciones para pasar Nochevieja en Madrid. Lo positivo: excelente ubicación, con ascensor y recepción durante todo el día y casi toda la noche. Huele muy bien el recibidor y las habitaciones. La limpieza es buena. Por otro lado, sabíamos que el hostal no era la gran cosa, pero definitivamente esperamos algo más por su alto precio. La habitación era bastante pequeña, vieja, oscura, y algo húmeda. La cerradura de
La puerta es débil y da sensación de poca seguridad; es como la cerradura para un cajón en lugar de ser para una habitación. Las camas son como de hospital de los años cincuenta; eso sí, los colchones cómodos. El baño horrible en todas sus dimensiones: pequeño, mal iluminado, una cortina de baño horrible y poco papel higiénico. Las toallas son de algodón, pero barato por lo tanto no secan bien y no se secan rápido. Sabíamos que esto podía pasar de acuerdo a las reseñas, pero con todo lo que pagamos teníamos esperanzas de encontrar algo mejor. No lo recomiendo, si tienes tiempo busca algo mejor.